Frenos de disco: Comprobaciones de las pastillas

Comprobación de las pastillas

Del mismo modo que en los discos de freno, una inspección visual de las pastillas permite conocer el estado y desgaste de las mismas, pudiendo advertirse si su funcionamiento es correcto o si existe algún defecto que pueda afectar al rendimiento del sistema de frenos. Las averías más frecuentes que pueden sufrir las pastillas de freno son:

Pastillas cristalizadas

La superficie de contacto de la pastilla presenta un reflejo brillante producido por el sobrecalentamiento frecuente durante cortos periodos de tiempo. Esto sucede cuando se mantiene el pedal de freno pisado sin llegar a efectuar una fuerza de frenado suficiente, generando una ligera fricción y manteniendo el contacto de las pastillas con el disco de manera continua. La temperatura media superficial de las pastillas aumenta y, por falta de presión de contacto, no logran transmitirla ni al disco ni a la pinza de frenos. La superficie de fricción se endurece disminuyendo su coeficiente de fricción.

Vista de una pastilla cristalizada

La cristalización de las pastillas produce una disminución de la eficacia de frenado y, en ocasiones, chirrido al frenar. Si la cristalización es leve, puede eliminarse realizando frenadas más contundentes. Si la cristalización es severa, deben sustituirse las pastillas y revisar la superficie del disco de freno.

Pastillas contaminadas

Existen manchas o una coloración variable en la superficie del ferodo que puede deberse a contaminación por suciedad, corrosión o contacto con sustancias como grasas, aceites, u otros elementos con las pastillas de freno. También puede producirse por un apoyo insuficiente de la pastilla en algún punto, evitando alcanzar la temperatura de funcionamiento y evitando que se limpie la superficie de la pastilla.

Vista de una pastilla contaminada

Unas pastillas contaminadas frenan en menor medida, reduciendo la eficacia de frenado y pudiendo llegar incluso a notarse una desviación en frenadas fuertes. Antes de sustituir las pastillas de freno, es necesario averiguar la fuente que ha provocado la contaminación de las pastillas y actuar en consecuencia.

Pastillas quemadas

Las pastillas presentan un aspecto marrón rojizo, pudiendo estar agrietado o descompuesto el ferodo en algunos puntos, incluso despegándose del soporte metálico por culpa de un exceso de temperatura. Dicho exceso puede producirse por un uso abusivo del freno, estrés térmico por defecto de alguno de los elementos de freno o algún fallo en el sistema ESP del vehículo, produciendo la activación continua del sistema de frenos en alguna rueda.

Vista de una pastilla de freno quemada

Unas pastillas quemadas suponen una reducción de la eficiencia de frenada, pudiendo producirse un desgaste anormal de las pastillas e incluso el desprendimiento del ferodo, siendo necesario buscar y corregir el motivo por el cual se produce el sobrecalentamiento, sustituyendo a continuación las pastillas de freno.

Pastillas con desgaste irregular

Un desgaste irregular de las pastillas puede efectuarse de varias formas distintas:

Desgaste irregular de las pastillas de un freno

Las pastillas presentan un desgaste en un ángulo diagonal o en una parte de la pastilla, sin llegar a tocar de manera uniforme con el disco. Esto puede producirse por un defecto en los pistones de la pinza, evitando que hagan una fuerza uniforme, un soporte de la pinza con algún desperfecto o que la superficie de apoyo de las pastillas esté sucia o dañada, evitando que la pastilla se asiente correctamente.

Vista de una pastilla de freno con un desgaste irregular

Este defecto puede provocar chirridos al frenar así como una presión de frenado irregular y un sobrecalentamiento de la pastilla, siendo necesario revisar la pinza de freno y sustituir las pastillas.

Desgaste irregular entre las dos pastillas de un mismo freno

En una misma pinza de freno, las pastillas presentan diferente desgaste entre ellas, pudiendo estar una de las pastillas muy gastada mientras la otra no tiene un desgaste tan pronunciado. Este defecto puede deberse a un defecto en los pistones de la pinza, ya sea porque no retornan correctamente a su posición o porque están clavados.

Además del desgaste, a menudo puede producirse un sobrecalentamiento de la pastilla, quemándola y cristalizándola. Esto provoca una disminución de la eficacia de frenado así como chirridos a la hora de frenar, siendo necesario revisar o sustituir la pinza de freno y cambiar las pastillas.

Desgaste irregular entre las pastillas de los dos frenos del mismo eje

Las pastillas de frenos de una rueda presentan un desgaste distinto a las pastillas del otro freno del mismo eje. Esto puede producirse por un agarrotamiento de la pinza de freno, evitando que el émbolo retorne correctamente o por una obstrucción en las canalizaciones hacia una de las pinzas, efectuando un reparto de presión distinto entre las ruedas.

Esta avería puede producir la tendencia a girarse el vehículo hacia un lado en frenadas fuertes, así como una eficacia de frenado reducida, siendo necesario revisar las canalizaciones del sistema de frenos y las pinzas de freno, sustituyendo las pastillas una vez se corrija la avería.

Pastillas con desprendimientos de ferodo

El ferodo de las pastillas de freno están dañados, agrietándose y desprendiéndose algunos trozos de ferodo de la pastilla pero no presenta signos de fatiga térmica como una pastilla quemada. Este defecto suele producirse por un asiento incorrecto de la pastilla con el disco, ya sea por un montaje incorrecto o un desperfecto en algún elemento como pinzas o discos que provoca un estrés mecánico en la pastilla.

Vista de una pastilla de freno con desprendimientos

Dicha avería supone una deficiencia en el rendimiento del sistema, pudiendo llegar incluso la destrucción de la pastilla con un uso continuo en ese estado. Es necesario revisar tanto las pinzas como los discos de freno en busca de algún desperfecto, así como sustituir las pastillas de freno si el daño en las mismas es considerable.